16/02/2026

Margot Boyer
Hola, soy Margot, Quiropráctica y apasionada por la salud. Creo en un mundo donde todos podemos vivir al 100% de nuestro potencial, experimentar plenamente los acontecimientos de nuestro entorno, aprender, sanar, crecer, compartir, amar y brillar. Mi misión es empoderar, concienciar y reconectar a las personas con su poder interior a través del ajuste quiropráctico.
El sistema nervioso autónomo es una parte esencial de nuestro sistema nervioso, y es el que nos ayuda a manejar el estrés.
Funciona de manera automática, sin que tengamos que pensarlo, y regula funciones vitales. Se divide en dos grandes sistemas complementarios: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. No funcionan por separado; nuestra salud depende del equilibrio entre ambos.
El sistema simpático se activa ante situaciones de estrés o peligro. Es el responsable del conocido mecanismo de “lucha o huida”.
Cuando se activa:
Este sistema es fundamental. Nos permite actuar, concentrarnos, tomar decisiones y afrontar los desafíos del día a día.
El problema aparece cuando permanece activado de forma constante, algo muy habitual en el estilo de vida actual.
El sistema parasimpático es el sistema del descanso, la calma y la regeneración.
Cuando predomina:
Es en este estado cuando el cuerpo puede repararse, regenerarse y fortalecerse de forma real y profunda.
La salud no consiste en eliminar el estrés por completo, sino en tener la capacidad de pasar con facilidad del modo acción al modo recuperación. Es decir, en tener una buena capacidad de adaptación.
Hoy en día, nuestro cuerpo y nuestra mente están sometidos a un nivel constante de estrés físico, químico y emocional. Esto genera un desequilibrio en el sistema nervioso y nos mantiene más tiempo en “modo supervivencia”, dominado por el sistema simpático.
¿El resultado? Muchas veces el cuerpo pierde la capacidad de volver con facilidad al modo parasimpático. Sin ese estado de recuperación, no puede realizar correctamente sus procesos de mantenimiento y sanación.
Con el tiempo pueden aparecer:
Son situaciones que muchas personas consideran “normales”, pero no lo son. Son señales de un sistema nervioso desequilibrado.
Un sistema nervioso autónomo que funciona de manera armónica permite adaptarse mejor al estrés, recuperarse eficazmente y mantener un estado de bienestar duradero.
Un sistema nervioso libre de interferencias es un sistema capaz de adaptarse eficazmente a los factores estresantes físicos, químicos y emocionales.

El ajuste quiropráctico ayuda a restaurar el equilibrio del sistema nervioso. Al liberar interferencias en el sistema nervioso, permite que el sistema simpático y el parasimpático funcionen de manera coordinada y en el momento adecuado.
Dependiendo de la zona ajustada, puede estimularse más un sistema u otro, facilitando así el retorno al equilibrio.
El cuidado quiropráctico puede:
Muchas personas que reciben cuidado quiropráctico refieren sentir menos ansiedad, mejor estado de ánimo, mayor claridad mental y más energía para afrontar el día a día. Se sienten más fuertes y resilientes ante situaciones que antes resultaban desestabilizadoras.
Un sistema nervioso equilibrado es la base de un cuerpo y una mente saludables.
Cuidarlo no es un lujo, es una inversión en bienestar a largo plazo.
Contáctanos vía WhatsApp si quieres que diseños un plan de recuperación personalizado para ti.